Causas comunes de las pesadillas
El estrés y la ansiedad son los mayores desencadenantes, seguidos de traumas, sueño irregular, cenas tardías, alcohol y ciertos medicamentos. Las pesadillas suelen ser la mente procesando la tensión diurna.
Mejora tu rutina de sueño
Horarios consistentes para acostarse y levantarse, una rutina de relajación y evitar pantallas, cafeína y alcohol antes de dormir reducen la frecuencia de las pesadillas.
Trabaja con la pesadilla
Una técnica llamada ensayo de imágenes —reimaginar una pesadilla recurrente con un nuevo final menos aterrador mientras estás despierto— tiene buena evidencia para reducirla con el tiempo.
Cuándo buscar ayuda
Si las pesadillas son frecuentes, están ligadas a traumas o afectan tu sueño y estado de ánimo, un médico o terapeuta puede ayudar. Interpretar el tema de la pesadilla también puede revelar lo que la alimenta.